La novia
Ya sabéis, mi vida es como una montaña rusa, y en uno de los giros de 180º apareció la serenidad de Juanma, que me ayudó a fluir con libertad.
Ahora hemos decidido casarnos, y me gustaría que estuvieseis conmigo, como siempre habéis estado, para celebrarlo y, ¡cómo no!, para profundizar en las relaciones con mi nueva familia.